martes, 10 de junio de 2014

Tú, mi punto cardinal.

Cansado de ver el cielo
el mismo cielo, que te llamaba
nombrando nuestros nombres
cuando caía

y tus palabras me sostenían
sin preguntar por mí
por mi cielo sin esa luna
que me llamaba

con tu nombre
y mi norte te nombraba
porque fuimos dos
y también uno.


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