viernes, 7 de marzo de 2014

Pensamiento de Dios

Comenzabas a brillar
entre mis manos
sin saber de vos
caótica enmienda la mía
para darme paz.

La forma, sus intenciones
perfecta
enamoraste mis ojos
apreciarte, el dogma.

Pasaran tormentas
huracanes
peleas, extravíos
de amor y redención.

Serás la cuna
portadora de vida
con tus manos suaves
mecerás el sol.

Entre la tierra húmeda
o el cielo sin nubes
el hombre buscará la impronta
sostendrás su amor, todo.

Tú eres mi mejor obra
una extensión divina
nacida de mis sentimientos
he de llamarte mujer.


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