miércoles, 25 de diciembre de 2013

Sin dulces, Navidad.

Tomados de la mano en otoño
te sentí en el crujir de la hojarasca
disimulando desconocer tu rebeldía
palpitando a cada paso tu mirada.

No quería presentir la despedida
o saber todo el mal que te causaba
con el frío de la vida en tu sonrisa
y en tus ojos la tristeza derramada.

Sobrevuelan mariposas, primaveras
en tus pétalos el aroma a la experiencia
en tu abrazo se renueva la esperanza
en septiembre fue la última mirada.

Hoy es 25 de diciembre, navidad
una copa que rebalsa, te gustaba
la silla vacía, un puñado de silencios
recordando en esta mesa tu enseñanza.

Los sueños grandes, la soberbia baja
la vida una, solo para disfrutarla
sean felices, sean humildes, con valores
no maldigan, ni mezquinen, no hace falta.

Pronto partiré muy lejos
quizás sean mis últimas palabras
espero haberles marcado el camino
solo dejen en el sendero su marca.


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