miércoles, 2 de abril de 2014

Iguales pero diferentes

Te liberas y me encierras
te recluyo y me liberas
antagonista mirada
de quien ama la piedra.

Por momentos, te siento frágil
como el canto de un gorrión
un cristal opaco de niebla
buscándote en la penumbra.

Entre perdidos subterfugios
caminamos;  en tus ojos
perdido por un simulacro
de la vida entre tus brazos.

No amanece el universo
cuando no somos los dos
esclavos, prisioneros
mártires del amor.

Mientras extiendes las alas
elevo mis versos al cielo
dejando al viento, mi dueño
los deposite en tu vuelo.


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