jueves, 3 de abril de 2014

Somos parches de la vida

Estas zurciéndome la vida
recostada en tu sillón
hilos dorados del viento
que llegaron a tu voz.

Tus manos, tranquilidad
un suspiro cotidiano
aroma, olores serranos
levantan nuestros cimientos.

Amanecen tus memorias
murmurándole al silencio
el tiempo, las direcciones
que rasgaron mis remiendos.

Materia prima de Ariadna
en tus pasos me rescatan
puntadas diste a mi vida
que me unieron a tu alma.


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