sábado, 11 de enero de 2014

Abuela

Se oscurece una lágrima
cuando se apaga la noche
en la enseñanza de tus manos
en el refugio que construimos.

Tantas generaciones dormidas
y tus palabras en el aire
y tus recetas en mi alma
y tus batallas en mi vida.

Quiso ese manto cubrirte
y llevarte entre sus manos
y con tu amor resistías
para quedarte a cuidarnos.

Yo te deseo en los días
solo la paz y la calma
siento el calor de tu risa
y tus memorias intactas.

Yo solo quiero escribirte
regalarte mis palabras
dejar impreso en el mundo
todo el amor por tu vida
todo el cariño a tu alma

agradecerte el camino
que dejaste a mis pisadas.






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