martes, 5 de noviembre de 2013

En los surcos de la vida, estoy.

Quién no camina por un surco
entre y cerca del abismo
entre el cielo y una estrella
para encontrar el camino.

Tantos rieles se han andado
de tan gastadas cubiertas
el camino se hace largo
y el destino que no acierta.

De manos y con los pies
caminando por el techo
son caminos tan estrechos
que anduve después de nacer.

Cuando me siento a pensar
el camino también para
pues al  girar la vida danza
acercando el horizonte.

Caminar por este surco
al costado del camino
es mi forma de llegar
la utopía de mi vida.


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