viernes, 15 de noviembre de 2013

Mar azul de tinta

Siempre quiero despertar
sobre la luna llena de Enero
para saborear los claveles
mientras cae el sol por tu cintura.

Nunca fui de soñar con espejos
para verme por completo, encendido
bastó la iluminación de tus pupilas
la cristalina esencia de tu ser.

Al encontrarte tímida, elegante
recostada sobre esos versos
te imaginé perfectamente
en ese mar azul de tinta.

La heroína de un poema
nada bélico en su impronta
resguardando solo la épica batalla
de tu cuerpo sobre el mío.

Eva y Adán nos condenaron
adornaron de lujuria el futuro
tú caminando por Ecuador
y los polos acercándose por ver.

Quizás terminando este poema
pueda hacerte realidad, mía
quizás solo me sumerja, lentamente
en ese mar azul de tinta
y pueda encontrarte una vez más.


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