martes, 24 de septiembre de 2013

La princesa y el sapo

Pequeña princesa
camina por rosas
de brumas tempranas
castillos que cambian.

Un sapo risueño
inquieto saltando
tanscurre su vida
muy cerca del charco.

Destinos que cruzan
las puertas del mago
hechizando su alma
los dos se encontraron.

Sin querer se quisieron
sin mirar se abrazaron
pisando la plaza
la princesa y el sapo.

Vivieron felices
el tiempo encantado
perdieron la magia
al verse lejanos.

Eterna princesa
Eterno yo sapo
saltando y riendo
los dos por su lado.

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