viernes, 20 de septiembre de 2013

La respuesta de Sofía

Estimado Ricardo,
muy apropiado;
pues solo Ricardo
parecerá muy escueto.

Estimado Ricardo;
es muy digno de su ser
el  quererme conquistar
pues soy toda una mujer.

Más yo le debo aclarar
tarde ha llegado usted;
es que me voy a casar
con el duque de Vayelier.

No debiera confesar
la condena que  me pesa;
un arreglo de familia
que desborda mi tristeza.

Por primera vez el amor
llegó de tierras lejanas,
llegó de tus manos tibias
que escribieron esa carta.

El corazón en la mano,
no paraba de latir
es que nunca había sentido,
lo que acabo de sentir.

Yo conozco tu figura
y tu mirada en mis labios;
siempre presente en mi mente
sin que supieras Ricardo.

Mi deseo es vivir
de la mano del amor
aunque el amor me profane
en los pies de mi creador
pediré resurrección.

No una mujer para ti
ni otra vez una doncella;
le pediré a mi creador
me transforme en una estrella.

 No me llores por favor
ni entorpezcas tu existencia;
cuando mires hacia el cielo
tú sentirás mi presencia.

Un reproche nada más
de esta sencilla Sofía;
hubiese querido en tu carta
un querida o adorada
o tal vez mi amor Sofía.


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