sábado, 14 de septiembre de 2013

Por el río de tu olvido



El candado de mis incertidumbres
abrió fielmente a tus tentaciones
por la mañana sombría, huiste
buscando en mi placar vacío
solo tu perfume inundó mi calma.

Saqué de mi bolsillo tus mentiras
sobre la mesa fui devorándolas
esparcí cenizas de aquel abrazo
lloré tristemente tu presencia lejos
estás en mí y contigo solo un momento.

Llovía, segundo lunes de Abril
en el sótano de mi alma
lágrimas azules recuerdan tu piel
recorren mis pensamientos
extraño el silencio, la paz, tus alas
noctámbulo insomnio de tu recuerdo.

Imagino el crepúsculo de tu vuelta
reclamo al tiempo un suspiro
no tendrás de mí los rezagos
el amor que nos incendia
permanecerá, esperará mi ausencia
porque yo no puedo estar aquí.


Publicar un comentario

Lejanía

La tarde se incendiaba El paso del tiempo Dejaba su huella Imborrable Las almas se desataban Sin ningún por qué Aunque se pensaban Se...